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Museo del mar

Vigo

La ciudad marinera

Una ciudad moderna, emprendedora y abierta al mundo.

El mar abraza a los vigueses desde casi todos los puntos de la ciudad y se inmiscuye en los sentidos del visitante. Se extiende sobre una de las bahías más bellas del mundo, bañada por 45 arenales que componen un extraordinario catálogo natural. Un lugar fascinante que parece sacado de una novela y, lo cierto, es que es uno de los marcos del clásico universal de la literatura ‘20.000 leguas en viaje submarino’. En él, Julio Verne narra que el secreto mejor guardado del Capitán Nemo está en Vigo, pues acudió a estas aguas en el Nautilus en busca del tesoro de los galeones de Rande.

Ría de Vigo
Ría de Vigo

Sin duda, la Ría de Vigo, es un tesoro, su origen, su motor y su sello. Custodiada por las Islas Cíes, un parque natural en medio del Atlántico con una de las mejores playas del mundo, es su puerta de acceso desde mar abierto. En sus aguas se han librado batallas históricas como la de Rande y ha servido de abrigo a corsarios y marinos para fondear sus naves. Bajo éstas duermen leyendas, barcos hundidos y tesoros perdidos.
El mar proporcionó la riqueza con la que se levantó la industria y la ciudad, el que nutre su exquisita gastronomía; ha moldeado el entorno y el medio donde culturas, razas y lenguas conviven en una ciudad cosmopolita a la que el océano te acerca a cualquier continente.
Bella y excepcional donde las haya, es un auténtico edén natural con sus aguas mansas y un patrimonio marino inigualable.

Playa de Rodas
Playa de Rodas

Pero también posee tesoros al alcance de todos. Tesoros más allá del océano o la industria. Tesoros dentro de los límites de sus murallas casi desaparecidas, como el Casco Vello, zona llena de vericuetos y lugares simbólicos que reconstruyen siglos de historia atrapados en sus muros. La Plaza de A Pedra y su mercado, donde probar las famosas ostras, la de Cesteiros, caracterizada por los cestos y sombreros hechos a mano. Iconos como la iglesia neoclásica de la Colegiata (Iglesia de Santa María), principal templo de la ciudad, obra cumbre del neoclásico gallego donde se exhibe el Cristo de la Victoria, rebautizado así tras la victoria viguesa sobre los franceses en 1809, hecho que se rememora cada año en la fiesta de La Reconquista. La siempre animada Praza da Constitución, con sus hermosos soportales a la recoleta plaza de la Princesa, donde está el antiguo ayuntamiento con una pequeña farola en el centro que fue la primera que dio luz eléctrica a la ciudad, y la Plaza Almeida donde está el edificio más antiguo de Vigo, hasta la ribera del Berbés.
Podrás sentir el legado de una urbe con sabor marinero en el barrio de Bouzas, donde el acelerado ritmo vigués se detiene y uno parece entrar en un tiempo pasado y relajado. Callejear por su casco antiguo, empedrado y mágico, te permitirá llegar caminando hasta su paseo marítimo.
Inigualables son sus zonas verdes. Un ejemplo de cómo la naturaleza se eleva sobre la ciudad porfiándole el terreno palmo a palmo. El principal, el del monte de O Castro, lugar de nacimiento de la ciudad con yacimiento castreño que data del siglo III a.C. Loma de gran envergadura estratégica y defensiva donde encontrarás un enorme escenario que recuerda la Batalla de Rande: tres anclas y varios cañones recuperados del fondo de la ría. Su tesoro lo encontramos en el centro de la fortaleza que lo corona, unas murallas del siglo XVII, donde hallarás su castillo y unos hermosos jardines, salpicados de esculturas como el monumento a Vigo de Camilo Nogueira o el homenaje al poeta medieval Martín Codax, que desembocan en un espectacular mirador: un lujo natural que ofrece las mejo-res vistas de la ría de Vigo y los atardeceres más hermosos.
También y no menos importantes los miradores de A Guía o del monte Alba, con espléndidas vistas sobre la ría, o el parque de Castrelos, sin duda, el más hermoso parque urbano de Galicia y uno de los pulmones de la ciudad con sus 220.000 m², que comprenden el Pazo Museo de Quiñones de León y sus elegantes jardines de corte francés e inglés.

Museo Quiñones de León
Museo Quiñones de León

La Porta do Sol y su particular monumento del Sireno es otro punto neurálgico. Desde allí nos podemos desplazar a los principales lugares de interés, como a la calle O Príncipe, milla de oro comercial.
Vigo ofrece estupendas panorámicas al mar. La mejor la encontramos en la fortaleza del monte de O Castro, para ver a nuestros pies la lonja de uno de los puertos más importantes de Europa; al fondo el parapeto natural de las islas Cíes, y enfrente, la península de O Morrazo, con excelentes playas y paisajes naturales. Y como no, al fondo el imperioso puente de Rande comandando la Ría, escenario de la épica batalla en 1702 entre la flota hispano-francesa y la armada anglo-holandesa. Una panorámica que nos brinda una rica variedad natural y paisajes para la memoria.

Vista aérea isla de Toralla
Vista aérea isla de Toralla

Esto es Vigo, una ciudad ‘fiel, leal y valerosa’, como su título ostenta.

+ Info: Turismo de Vigo

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